LA COMPRA DE BIENES DE CONSUMO

DEFINICIONES :

CONSUMIDOR O USUARIO : son las personas físicas o jurídicas que actúan en un ámbito ajeno a una actividad empresarial o profesional.
EMPRESARIO : a toda persona física o jurídica que actúa en el marco de su actividad empresarial o profesional, ya sea pública o privada.
PRODUCTOR: se considera al fabricante del bien o al prestador del servicio o su intermediario, o al importador del bien o servicio en el territorio de la Unión Europea, así como a cualquier persona que se presente como tal al indicar en el bien, ya sea en el envase, el envoltorio o cualquier otro elemento de protección o presentación, o servicio su nombre, marca u otro signo distintivo.
PROVEEDOR el empresario que suministra o distribuye productos en el mercado, cualquiera que sea el título o contrato en virtud del cual realice dicha distribución
PRODUCTO : producto todo bien mueble conforme a lo previsto en el art. 335 del Código Civil, es decir los que son susceptibles de apropiación y que no sean bienes inmuebles definidos en el artículo 334 del Código civil, y en general todos los que se pueden transportar de un punto a otro sin menoscabo de la cosa inmueble a que estuvieren unidos.
CONTRATOS CON CONSUMIDORES : son los realizados entre un consumidor o un usuario y un empresario

INFORMACIÓN PREVIA :

Antes de contratar, el empresario deberá poner a disposición del consumidor y usuario de forma clara, comprensible y adaptada a las circunstancias la información relevante, veraz y suficiente sobre las características esenciales del contrato, en particular sobre sus condiciones jurídicas y económicas, y de los bienes o servicios objeto del mismo. La información precontractual será gratuita.
A tales efectos serán relevantes las obligaciones de información sobre los bienes o servicios establecidas en esta norma y normas que resulten de aplicación y, además:
a) Nombre, razón social y domicilio completo del responsable de la oferta contractual y, en su caso, el nombre, razón social y la dirección completa del comerciante por cuya cuenta actúa.
b) Precio completo, incluidos los impuestos, o presupuesto, en su caso. En toda información al consumidor sobre el precio de los bienes o servicios, incluida la publicidad, se informará del precio final completo, desglosando, en su caso, el importe de los incrementos o descuentos que sean de aplicación, de los gastos que se repercutan al consumidor y usuario y de los gastos adicionales por servicios accesorios, financiación u otras condiciones de pago similares.
c) Fecha de entrega, ejecución del contrato y duración.
d) Procedimiento de que dispone el consumidor para poner fin al contrato.
e) Garantías ofrecidas.
f) Lengua o lenguas en las que podrá formalizarse el contrato, cuando ésta no sea la lengua en la que se le ha ofrecido la información previa a la contratación.
g) Existencia del derecho de desistimiento del contrato que pueda corresponder al consumidor y usuario, el plazo y la forma de ejercitarlo.
h) La dirección completa en la que el consumidor o usuario puede presentar sus quejas y reclamaciones, así como, en su caso, la información sobre el sistema extrajudicial de resolución de conflictos prevista en el art. 21.4.

LOS CAMBIOS Y DEVOLUCIONES :

Como regla general, las tiendas no tienen obligación de hacer cambios y devoluciones. Los consumidores tenemos que saber que los comercios pueden decidir libremente si aceptan cambios y devoluciones. Cuando sea así, pueden establecer las condiciones en que se podrán efectuar (entre otros detalles al consumidor se le debe de informar sobre la posible existencia del derecho de desistimiento del contrato que pueda corresponder al consumidor y usuario, el plazo y la forma de ejercitarlo). Por lo tanto, antes de comprar un producto, infórmese sobre la posibilidad o no de devolución y de las condiciones establecidas por la tienda.
Frente a esta regla general, existen dos excepciones. En primer lugar, cuando la mercancía presente algún defecto de fabricación,el consumidor podrá exigir, la sustitución o reparación del producto si es posible o no se efectúa en un plazo desproporcionado y, en caso contrario, el vendedor tendría que reembolsarle el dinero, sin que sea aceptable la entrega de vales, cheques ni moneda interna. En segundo lugar, en función de la forma de venta o el sector comercial, el consumidor tiene derecho a desistir de la compra en un plazo determinado o dicho de otro modo, echarse atrás, sin motivo, penalización o carga alguna. Esto sucede con las ventas a distancia (por teléfono, internet, ...), ventas realizadas fuera del establecimiento comercial (a domicilio o en hoteles, salas de convenciones, reuniones,...) y la conocida popularmente como “multipropiedad”.

Los comercios pueden no admitir cambios de ropa interior, artículos de higiene personal, productos que puedan ser reproducidos o copiados (libros, cds, casetes, ...). También, los muebles y prendas textiles hechos a medida pueden ser una excepción al ofrecimiento general de devolución y cambio. Conviene examinar y conservar los folletos publicitarios emitidos por la empresa con carácter previo a la compra, especialmente cuando se trate de productos de elevado precio.

Guarde siempre el ticket de compra o la factura y compruebe que aparezcan íntegras las condiciones aplicables al derecho de devolución y/o cambio que ofrezca el establecimiento. Además, el ticket o factura son imprescindibles para exigir cualquier cambio, devolución o presentar una reclamación. La oferta publicitaria de cambio y devolución obliga al comercio que la realice. En estos casos, el consumidor tiene derecho a exigirlo en todo establecimiento que indique lo siguiente : “si no está satisfecho devuelven el dinero”, toda vez que la publicidad es vinculante para quien la efectúa. No obstante, será el establecimiento quien decida cuándo acaban o cambian las condiciones anunciadas mediante la publicidad, así pues, antes de comprar pregunte si continúa vigente y verifique que esa información consta en el ticket de compra, cartelería o cualquier publicidad que le entreguen. De no existir la propuesta "si no queda satisfecho, le devolvemos su dinero" y desee retornar un producto no defectuoso, trate de llegar a un acuerdo amistoso con el comercio, pero no olvide que el establecimiento podrá negarse a aceptar la devolución.

Si por ley tiene derecho a cancelar el contrato pero el vendedor se niega a devolverle la cantidad entregada, acuda a una Asociación de Consumidores como AUSCOMA, a la OMIC del municipio del Establecimiento reclamado o de su municipio, o presente una solicitud de arbitraje ante la Junta Arbitral de Consumo competente. Por último, indicar que si un establecimiento admite devoluciones durante toda la temporada, también habrá de hacerlo en época de rebajas. De lo contrario, deberá advertirlo explícitamente (mediante letreros, por ejemplo). En caso de arreglos a prendas (acortar largos o mangas, estrechar cintura) ocurre lo mismo. Si son gratuitos durante la temporada pero se cobran en época de rebajas, el establecimiento también deberá advertirlo.

LA VENTA EN REBAJAS :

La venta en rebajas supone que los artículos objeto de la misma se ofertan, en el mismo establecimiento en el que se ejerce habitualmente la actividad comercial, a un precio inferior al fijado antes de dicha venta. Cada establecimiento tiene libertad para elegir la duración de sus rebajas, pero éstas no podrán durar menos de una semana ni más de dos meses, dentro de las fechas estipuladas. Las fechas de período de rebajas deben exhibirse en un sitio del establecimiento visible al público, incluso cuando esté cerrado.

Un establecimiento comercial que anuncie que está en rebajas, debe tener como mínimo la mitad de sus productos rebajados y los artículos deben haber sido expuestos durante, al menos, un mes antes de esas fechas. No se pueden sacar a la venta artículos expresamente para esta época. No son rebajas ni la venta en liquidación que se produce cuando se anuncian precios más bajos por cierre o cambio de negocio, ni la venta de saldos, es decir, artículos pasados de moda o deteriorados. Los productos en rebajas deben tener la misma calidad. El precio rebajado debe aparecer junto al precio anterior, tanto en las etiquetas del producto como en las de los escaparates. Los productos comprados en rebajas tienen garantía legal y el consumidor tiene los mismos derechos que en la temporada normal. Si el comercio admite cambios y devoluciones durante el resto del año, también tiene que hacerlo durante la época de rebajas, salvo que expresamente anuncie lo contrario. Lo mismo sucede con las formas de pago aceptadas.

RESEÑA LEGAL :

  1. Real Decreto Legislativo 1/2007, de 16 de noviembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios y otras leyes complementarias.
  2. Ley 7/1996, de 15 de enero, de Ordenación del Comercio Minorista.
  3. Ley 16/1999, de 29 de abril, de Comercio Interior de la Comunidad de Madrid
  4. Decreto 130/2002, de 18 de julio, por el que se desarrolla la Ley 16/1999, de 29 de abril, de Comercio Interior de la Comunidad de Madrid.